¿Qué es el arroyo NF?
El Arroyo NF es un curso de agua urbano vital para la ciudad de Pilar, en el departamento de Ñeembucú. Técnicamente, es una microcuenca que forma parte del frágil sistema de humedales regional que abarca más de un millón de hectáreas.
Nombre Técnico
Fue codificado como «NF» por investigadores de la Universidad Nacional de Pilar, y luego la Junta Municipal de Pilar por Ordenanza N° 082/2024 POR LA CUAL SE NOMINA AL CAUCE HIDRICO SITUADO EN YATAITY CON LAS SIGLAS «NF» (NIDIA FOSSATTI)
Recorrido
Tiene una longitud total aproximada de 7.160 metros, conformada por un primer tramo de 2.800 metros y un nuevo tramo de 4.360 metros. Nace de una fuente semisurgente en el Barrio Yataity (zona de la terminal) y atraviesa el corazón de Pilar hasta desembocar en el Río Paraguay.
Barrios que atraviesa
Su cauce conecta a las comunidades de Yataity, Virgen del Carmen, Crucecita, 8 de Diciembre, San Miguel y San Francisco.
El arroyo como humedal:
¿Qué vive aquí?
Como humedal urbano, el NF es un ecosistema dinámico donde el agua es el factor principal que controla el ambiente y la vida vegetal. Estudios realizados en 2019 identificaron una rica biodiversidad de macrófitas (plantas acuáticas) que actúan como «filtros naturales».
- Plantas flotantes: El Camalote o Jacinto de Agua (Eichhornia azurea y crassipes) y el Helechito de agua (Azolla filiculoides) son comunes y ayudan a depurar el agua.
- Otras especies: También encontramos la Redondita de agua, la Amapola de agua, el Repollito de agua y la Primavera de agua.
- Bioindicadores: La presencia de estas plantas nos indica el estado de salud del arroyo; donde hay más variedad de especies, la calidad del agua tiende a ser mejor.
Historia y memoria del arroyo
Históricamente, los cauces de Pilar han funcionado como el sistema natural de desagüe pluvial de la ciudad. Sin embargo, la memoria del arroyo NF está marcada por cambios drásticos:
- Transformación urbana: El crecimiento de la ciudad y la localización de asentamientos en áreas bajas han modificado el comportamiento natural del agua, provocando que hoy el arroyo tenga dificultades para drenar hacia el río Paraguay durante grandes lluvias.
- Estado actual: Evaluaciones ecológicas (sistema SVAP) califican el estado actual del hábitat del arroyo como «pobre» en casi todo su trayecto debido a la presión de los asentamientos humanos en sus riberas y la disposición inadecuada de residuos.
¿Y por qué se le dice NF al arroyo?
Porque esas iniciales guardan la historia de Nidia Fossati, una mujer que lo convirtió en mucho más que un cauce de agua. Para ella, el arroyo era un ser vivo que merecía respeto, cuidado y amor. Con paciencia y pasión, lo acompañó durante años, anotando cada detalle, cada cambio, cada señal de vida que brotaba en sus márgenes.
Lo que empezó como un gesto personal se transformó en un legado compartido: colegas, alumnos y vecinos reconocieron en su dedicación un ejemplo de compromiso con la naturaleza. Así, el nombre NF no fue impuesto, sino nacido del cariño de una comunidad que entendió que Nidia y el arroyo eran inseparables. Hoy, esas dos letras resumen una historia de amor, ciencia y memoria que sigue inspirando al Ñeembucú.
¿Por qué importa cuidarlo?
Cuidar el arroyo NF no es solo proteger el agua, es proteger nuestra propia seguridad en la ciudad a través de sus servicios ecosistémicos:
- Control de inundaciones: Los humedales almacenan agua, regulan caudales y mitigan los efectos de las lluvias torrenciales que suelen anegar Pilar.
- Purificación del agua: Actúa como una planta de tratamiento natural, reteniendo sedimentos y nutrientes antes de que lleguen al río.
- Regulación del clima: Ayuda a estabilizar la temperatura local y reduce el calor en las zonas urbanas.
- Patrimonio natural: Es parte del Sistema de Humedales del Valle Central de la Cuenca del Plata, uno de los reservorios de biodiversidad más grandes del planeta.
¿Qué puedo hacer yo?
Como vecinos y vecinas, nuestras acciones diarias determinan el futuro del arroyo NF. El marco legal paraguayo respalda el cuidado ciudadano:
- No arrojar basura: La Ley 3956 prohíbe terminantemente la disposición de residuos sólidos en cursos de agua.
- Respetar las riberas: Existe una zona de uso público de 5 metros y una zona de protección de fuentes de agua de 100 metros en ambas márgenes donde el uso del suelo está condicionado.
- Denunciar alteraciones: La Ley 716 sanciona con cárcel (3 a 8 años) a quienes realicen canalizaciones, rellenos o desecación de humedales sin autorización. Cualquier ciudadano puede reclamar ante las autoridades la defensa del ambiente bajo el derecho de intereses difusos.
- Participar en mingas: Unirse a actividades de limpieza y monitoreo ciudadano ayuda a mantener el flujo hídrico y evitar el estancamiento de aguas.
El Arroyo NF es parte esencial
El arroyo NF es parte esencial de nuestra seguridad y de nuestro patrimonio natural, y conocerlo junto con las leyes que lo protegen constituye el primer paso para cuidarlo de manera responsable. Por eso, después de recorrer su historia, su biodiversidad y los desafíos que enfrenta, te invitamos a poner a prueba tus hábitos y conocimientos completando el cuestionario interactivo, donde podrás descubrir cuánto sabés sobre su importancia, las normativas que lo respaldan y el papel que tienen nuestras acciones cotidianas en su conservación. Cada respuesta que brindes será un avance hacia un compromiso más fuerte con la naturaleza y con la ciudad que compartimos, porque cuidar el NF es también cuidar nuestro propio bienestar. Participá, sumate y ayudá a mantener viva la memoria de este humedal urbano que nos protege y nos une.
Esta publicación fue desarrollada en el marco del Programa de Apoyo a la Educación Ambiental y las Acciones Ciudadanas, implementado por ASOEDHU. La iniciativa se lleva adelante como parte del proyecto Cartografías Líquidas – promoción de la protección y conservación de los humedales en Paraguay mediante la sensibilización sobre sus valores ambientales, socioculturales y los servicios ecosistémicos que brindan. Este proyecto es impulsado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y WWF-Paraguay, a través del Centro Cultural de España en Asunción.
Los contenidos presentados en esta publicación no reflejan necesariamente las opiniones o posiciones institucionales de la AECID ni de WWF-Paraguay, siendo su contenido de exclusiva responsabilidad de sus autores.